Las puertas del infierno

El primer ministro libanés, Fouad Siniora, advirtió que Israel está “abriendo las puertas del infierno y de la locura” en su país.

En una entrevista a la BBC, Siniora acusó a Israel de fomentar el apoyo al movimiento islámico Hezbolá con su ofensiva militar.

El premier libanés le pidió además a la milicia de Hezbolá que libere a los dos soldados israelíes cuyo secuestro el pasado miércoles desencadenó el actual conflicto.

Pero existen dudas sobre el peso que puedan tener las palabras del primer ministro.

¿Sólo palabras?

Por su lado, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, reiteró que no suspenderá la ofensiva hasta que sus soldados sean liberados y Hezbolá se desarme.

Algunos expertos también apuntan que Hezbolá no está muy interesado en lo que pueda decir el gobierno libanés.

“Líbano tiene muy poca influencia ya que Hezbolá declaró la guerra a Israel unilateralmente y coordina su agenda con Irán y Siria”, afirmó a BBC Mundo Nadim Shehadi, experto sobre Líbano del centro de investigación independiente Chatham House de Londres.

El movimiento señala que actuó para lograr la liberación de los prisioneros árabes, incluyendo los suyos, que se encuentran detenidos en las cárceles israelíes.

Sin embargo, algunos analistas piensan como Shehadi que “lo que motivó la acción de Hezbolá es la presión que había sobre Irán para detener su programa nuclear y sobre Siria por la investigación sobre el asesinato de (Rafik) Hariri”.

Según un informe de Naciones Unidas, Siria habría estado involucrada en el asesinato del ex primer ministro libanés pero el gobierno sirio niega cualquier implicación.

Por su parte, el presidente de Líbano, Emile Lahoud, declaró que su gobierno no expulsará al dirigente de Hezbolá, Hassan Nasrallah, quien -según dijo- logró la liberación del país junto con el ejército libanés.

Evacuación masiva

Entre tanto, sobre el terreno, la ONU comenzó la evacuación de todo su personal no esencial, que se unirá a las decenas de miles de ciudadanos extranjeros que abandonan la región.

Un barco de guerra británico atracó en el puerto de Beirut para comenzar la evacuación a Chipre de 12.000 ciudadanos del Reino Unido y 10.000 personas con doble nacionalidad británico-libanesa.

La ofensiva militar israelí contra Líbano se cobró el martes la vida de 11 soldados libaneses mientras que un israelí murió en Nahariya, al norte de Israel. Los cohetes de Hezbolá alcanzaron otras ciudades israelíes como Haifa, Acre, y Kiryat Shemona.

Ya son 230 los libaneses que han perecido desde el comienzo de la crisis, la mayoría de ellos civiles además de 30 soldados. Se desconoce el número de militantes de Hezbolá muertos.

En Israel el saldo de víctimas fatales es de 13 civiles y 12 soldados.

Fuente: BBCMundo.com