Advertencia de Pyongyang

El gobierno de Corea del Norte advirtió que llevaría a cabo más pruebas nucleares si Estados Unidos mantenía lo que calificó como una “actitud hostil”.

Así lo declaró a la agencia japonesa de noticias Kyodo uno de los funcionarios norcoreanos de más alto rango, Kim Yong Nam.

“Si Estados Unidos continúa con una actitud hostil y sigue presionándonos en diferentes formas, no tendremos otra opción más que emprender acciones para responder a esta situación” dijo el funcionario.

Éstas son las primeras declaraciones de un líder norcoreano desde que el pasado lunes ese país realizara una prueba nuclear en la provincia de Hamgyong, en el noreste del país.

Un portavoz de la embajada de Corea del Norte en Pekín explicó que “ya que Estados Unidos y Japón están aumentando las sanciones sobre nosotros, tenemos que tomar medidas de autodefensa”.

“Sólo si Estados Unidos termina su hostilidad será posible resolver el tema nuclear a través del diálogo”, agregó el funcionario.

Japón reacciona

Mientras, la tensión aumentó un grado más este miércoles tras el anuncio de Japón que impondrá nuevas sanciones unilaterales contra Corea del Norte.

Éstas incluirán la prohibición que los barcos norcoreanos puedan atracar en los puertos japoneses y la prohibición de importaciones del país vecino.

Horas antes la secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, había declarado que Corea del Norte se enfrenta a sanciones como nunca antes ha experimentado, ya que cruzó “una línea importante” cuando anunció que había realizado una prueba nuclear.

En una entrevista con la cadena de televisión CNN, Rice volvió a descartar de plano toda conversación directa entre Washington y Corea del Norte, ya que considera muy importante la influencia de China y Rusia.

“¿Por qué los norcoreanos insisten tanto en que haya conversaciones bilaterales?”, cuestionó la secretaria de Estado.

“Es porque no quieren la presión de tener que sentarse en la mesa (de negociaciones) con China, Corea del Sur, Rusia y Japón”, opinó.

“Nada les gustaría más que toda la presión esté sobre EE.UU. para llegar a un acuerdo”, indicó Rice.

Además, subrayó que las vías diplomáticas siguen abiertas para Pyonyang, la cual ganaría todo tipo de beneficios si abandona su programa nuclear.

La ONU dividida

A dos días del anuncio de Corea del Norte, los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no han acordado aún las sanciones para este país.

Los diplomáticos de la ONU creen que podría tomar hasta finales de esta semana, en vez de las 48 horas previstas inicialmente.

Estados Unidos, junto con europeos y japoneses, quiere invocar el capítulo VII de la carta de Naciones Unidas que eventualmente permitiría adoptar represalias militares contra Pyongyang.

Pero China -aliado tradicional de Corea del Norte- quiere evitar esto, una preocupación que al parecer Rusia comparte también.

Pekín pidió que la ONU tomase acciones “apropiadas” contra Corea del Norte, calificando cualquier acción militar de “inimaginable”.

El vocero del ministerio de exteriores chino, Liu Jianchao, afirmó, eso sí, que la prueba nuclear norcoreana “sin duda tendrá un impacto negativo en las relaciones entre China y Corea del Norte”.

El embajador británico ante la ONU, Emyr Jones Parry, insistió en declaraciones a la BBC que existe una razón para invocar el mencionado capítulo pero añadió que hay grandes posibilidades de lograr un acuerdo en los próximos días.

Un borrador de resolución del Consejo propone sanciones financieras y comerciales, inspecciones de los cargamentos que tienen por destino a Corea del Norte y el cierre de puertos y aeropuertos extranjeros a embarcaciones y aviones de origen norcoreano.

Un alto funcionario del gobierno de Estados Unidos, Christopher Hill, dijo que las medidas deben ser lo suficientemente severas para obligar a Pyongyang a volver a las negociaciones.

“Estamos trabajando en un conjunto de medidas que realmente hará a los norcoreanos arrepentirse de lo que han hecho y además, que nos protegerá de lo que han hecho”, afirmó Hill, el principal negociador estadounidense con Corea del Norte.

Repudio

Fue casi unánime el repudio que generó en la comunidad internacional el anuncio de Corea del Norte que había logrado completar con éxito su primera prueba nuclear.

“La prueba nuclear es un evento histórico que trajo felicidad a nuestras milicias y a nuestro pueblo”, aseveró la agencia de noticias oficial KCNA.

El embajador estadounidense ante la ONU, John Bolton, afirmó que todos los miembros del Consejo están a favor de tomar una acción dura y rápida.

Los vecinos de Corea del Norte permanecen tensos después del anuncio del lunes.

Lo que desea Estados Unidos es que las sanciones sean impuestas bajo el capítulo siete de la carta fundacional de las Naciones Unidas, lo que significa que son obligatorias y dejan abierto el uso de la fuerza como forma de imponerlas.

Según la corresponsal de la BBC en la ONU, Laura Trevelyan, China ha sido renuente a aceptar ubicar a la crisis norcoreana bajo el capítulo siete.

“Pienso que tenemos que reaccionar de manera firme”, dijo el embajador chino en la ONU, Wang Guangya. “Pero por otra parte también creo que la posibilidad de solucionar esta crisis por vía diplomática todavía está abierta”.

Dudas

Todavía hay incertidumbre sobre la dimensión y naturaleza del dispositivo que Corea del Norte afirma haber hecho explotar.

Los científicos de Corea del Sur afirman creer que la prueba sí existió, pero todavía se encuentran en el proceso de confirmarlo.

Los expertos aseguran que podría tomar hasta dos semanas para alcanzar una confirmación total.

Líderes políticos y militares de Corea del Sur estuvieron reunidos de emergencia en las últimas horas para debatir cómo actuar después del anuncio de su vecino del Norte.

Fuente: BBCMundo.com