La Tierra entra en “deuda ecológica”

El 9 de octubre es la fecha de 2006 en la que la raza humana ha comenzado a “comerse el planeta”, debido al constante aumento en el consumo de recursos naturales, según señala un estudio.

La fecha simboliza el día del año en el que la demanda de recursos por parte de la población excede la capacidad de la Tierra para suministrarlos y recuperarlos, por lo que empieza a caer en un saldo negativo o “deudor”.

Es decir, en estos nueve meses nos hemos gastado lo que la tierra tarda un año en producir.

Según los autores del estudio, el primer “día de deuda ecológica” fue el 19 de diciembre de 1987, pero debido al crecimiento económico global, cada año esta fecha cae más temprano.

La información es suministrada por la organización no gubernamental de asesoría estratégica Global Footprint Network, con base en Estados Unidos.

“Eco-huellas”

El comité asesor New Economics Foundation (Nef), con sede en el Reino Unido, también participó en la recolección de datos que sustentan el informe.

Los autores del estudio señalan que la fecha de “deuda ecológica” de este año significa que a la Tierra le tomará unos 15 meses poder regenerar los recursos que se consuman en 2006.

“Vivir sobrepasando la capacidad de nuestro medio ambiente y acumulando nuestra deuda ecológica significa que estamos cometiendo dos errores”, dijo Andrew Simms, director de Nef.

“Primero, le estamos negando a millones de personas a nivel global el acceso a la suficiente cantidad de tierras, alimento y agua limpia que requieren”.

“Segundo, ponemos en alto riesgo el mecanismo de nuestro planeta para sustentar la vida”, añadió Simm.

Los hallazgos del estudio están basados en el concepto de “huellas ecológicas”, un sistema para medir cuanta tierra y agua necesita la población humana para producir los recursos que consume y absorber el desperdicio resultante en el proceso.

El director ejecutivo de Global Footprint Network, Mathis Wackernagel, señala que la humanidad ha estado viviendo gracias a su “tarjeta de crédito ecológica” y está “liquidando los recursos naturales del planeta”.

“Si bien esto puede hacerse por poco tiempo, el rebasar la capacidad de la Tierra conduce en última instancia al agotamiento de los recursos, como bosques, océanos y tierra para la agricultura, en los cuales se sustenta nuestra economía”, explicó Wackernagel.

¿Ridículo?

Fredik Erixon, director del Centro Europeo para la Política Económica Internacional (Ecipe, por sus siglas en inglés), una firma asesora con sede en Bruselas, aplaudió a los autores del estudio por su innovadora manera de llamar la atención ante el tema del agotamiento de los recursos naturales.

Sin embargo, Erixon agregó que encontraba el concepto de deuda ecológica “un poco ridículo y absurdo”.

“En relación al uso de las eco-huellas como manera para registrar los micro efectos de los diversos comportamientos económicos en el ambiente, la idea puede ser muy buena”, dijo.

“Pero la forma en que ellos recopilan y evalúan la información está mal. Uno no puede obtener información realmente seria de ella”, sentenció Erixon, quien también cuestionó el uso del término “deuda”.

“Una deuda es cuando tienes recursos de más en un área de la economía y una falta de recursos en otra área. Entonces, transfieres los recursos de un lado a otro a modo de préstamo. Pero en este caso, ¿ante quién estamos endeudados?”, se preguntó Erixon.

“Quizás el término ‘exuberancia ecológica’ sea más apropiado”.

Erixon añadió, sin embargo, que la historia ha demostrado que los avances tecnológicos han conducido a un uso más eficiente de los recursos naturales, lo que ha permitido el crecimiento económico.

Fuente: BBCMundo.com