Amnistía Internacional denuncia la persecución contra un pastor protestante en Bielorrusia por participar en un culto

Amnistía Internacional ha escrito al ministro del Interior y al procurador general bielorrusos para protestar por la decisión de expulsar a Jaroslaw Lukasik, pastor protestante y miembro de la Unión de Cristianos de la Fe Evangélica.

El 30 de mayo de 2007 fue declarado culpable de participar en “actividades religiosas ilegales”, tras lo cual se dictó una orden de expulsión contra él, en virtud de la cual tenía ocho días para abandonar el país. También se le impuso una multa de valor equivalente a un mes de sueldo. Jaroslaw Lukasik es ciudadano polaco y reside en Bielorrusia desde 1999. Su esposa y sus tres hijos tienen nacionalidad bielorrusa.

Jaroslaw Lukasik fue detenido el 27 de mayo, cuando la policía irrumpió en casa del pastor Antoni Bokun, de la Iglesia Pentecostal de Juan el Bautista, en medio de un servicio religioso. Se presentaron cargos contra él por celebrar una reunión no aprobada.

La organización recuerda asimismo al gobierno las obligaciones que debe cumplir Bielorrusia como Estado Parte en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), cuyos artículos garantizan el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión, así como la libertad de expresión, asociación y reunión.

La expulsión de Jaroslaw Lukasik forma parte de una campaña general de represión de las comunidades religiosas de Bielorrusa.

En Bielorrusia hace falta permiso oficial para celebrar servicios religiosos en edificios que no son de carácter religioso, pero a las comunidades que no tienen locales propios les resulta cada vez más difícil alquilarlos. Esta situación afecta en particular a grupos religiosos como los protestantes, que no tienen patrimonio religioso histórico.

Es bastante habitual que los propietarios de los edificios rescindan los contratos de alquiler a los protestantes poco después de que las autoridades hayan sido informadas. Debido a esta persecución constante, algunas comunidades religiosas han restringido e incluso dejado de realizar sus actividades religiosas.

Fuente: ACPress.net