La guerra Israel-Hamas podría desbordarse regionelmente

Tres cohetes lanzados este jueves desde el sur de Líbano hacia el norte de Israel, despertaron temores de que el conflicto que comenzó hace dos semanas en la Franja de Gaza pueda desbordarse regionalmente.

Uno de los cohetes Katiusha hizo impacto en la región de Nahariya, al norte de la ciudad de Haifa, provocando heridas leves en al menos dos personas, informaron las autoridades israelíes.

La respuesta no se hizo esperar: el ejército israelí contestó con fuego de artillería y enviando aviones a sobrevolar la zona.

Además, el gobierno declaró la alerta máxima en el sur del país, donde varias escuelas debieron ser cerradas. Asimismo, muchas personas que viven en ciudades cerca de la frontera dejaron sus hogares para trasladarse al norte del país, señaló el corresponsal de la BBC en Beirut, Tariq Saleh.

Según el editor para Medio Oriente de la BBC, Jeremy Bowen, el conflicto atraviesa actualmente un momento muy delicado y el ataque desde Líbano ha despertado el temor de que pueda transformarse en una guerra de mayor alcance.

El gran interrogante es si los cohetes fueron lanzados por Hezbolá o por otro de los grupos armados palestinos que operan en el sur de Líbano, pero hasta el momento nadie se ha atribuido la responsabilidad del incidente.

Según señala la corresponsal de la BBC en Beirut, la última vez que se lanzó un cohete desde Líbano desde la guerra de 2006 fue en el año 2007. En dicha ocasión Hezbolá negó la autoría e Israel dijo más tarde que se trató de una acción de un grupo armado palestino.

Por otro lado, agrega la corresponsal, no es frecuente que Hezbolá lleve a cabo un ataque sin atribuirse la responsabilidad, aunque hay que tomar en cuenta de que se produce un día después de que su líder, Hassan Nasrallah, hablara abiertamente sobre la posibilidad de que se renueve el conflicto con Israel y diera el alerta a sus combatientes en la frontera.

Por ahora, el ejército israelí considera el ataque con cohetes desde el Líbano como un “incidente aislado”.

Acción militar

Independientemente del incidente que involucra a Líbano, Israel continuó su ofensiva en Gaza durante la medianoche del miércoles con 60 ataques aéreos que tuvieron como blanco instalaciones de seguridad, 10 túneles de Hamas, galpones con armamento y “una serie de hombres armados”, informó el ejército israelí.

Según fuentes palestinas, los ataques aéreos destruyeron una mezquita en Gaza, pero no hay confirmación oficial del hecho, dado que Israel continúa impidiendo el ingreso de periodistas a la Franja de Gaza.

El bombardeo tuvo lugar después de cumplirse el primer día de la tregua temporal de tres horas diarias dispuesta por Israel, entre la 13:00 y las 16:00 hora local.

Según las agencias de ayuda humanitaria, durante ese período los palestinos salieron a las calles en busca de provisiones y a visitar a los familiares heridos en el hospital.

Está previsto que la interrupción de las hostilidades por tres horas se repita este jueves.

En lo que va del conflicto -aproximadamente dos semanas- cerca de 700 palestinos y 12 israelíes perdieron la vida. [NOTA PERSONAL: Hay que separar la cantidad de “civiles” muertos tanto de la franja de Gaza como de Israel, de los datos de este párrafo]

Mientras los bombardeos por aire y por tierra no cesan, tampoco cesan los esfuerzos en el terreno diplomático por hallar una solución al conflicto.

Un alto funcionario del gobierno israelí viajó a El Cairo para conversar sobre los detalles del plan propuesto en el Consejo de Seguridad de la ONU por Egipto y Francia para alcanzar una tregua.

Asimismo, se espera la llegada a la capital egipcia de una delegación de Hamas en algún momento del día para establecer conversaciones “técnicas”, afirmaron diplomáticos egipcios.

El canciller egipcio, Ahmed Abul Gheit, dijo a un periódico saudita que esperaba que las primeras dos instancias de la propuesta -una tregua inmediata y la reapertura de la frontera con Gaza- se pongan en práctica en 72 horas.

Pero matizó su optimismo, señalando que la propuesta presentaba aún una serie de problemas.