Represión en China contra cristianos evangélicos

En marzo pasado, los líderes del Partido afirmaron en el Congreso Nacional del Pueblo que aplastarían cualquier desorden social y reafirmaron el papel dirigente de la red política instaurada por Mao.

El régimen comunista chino, temeroso de que la “Revolución de los Jazmines” se extienda por el país, está aplastando todo movimiento que pueda escapar a su control, como es el caso de las llamadas “iglesias clandestinas”, es decir, iglesias cuyos líderes no son nombrados y controlados por el Gobierno chino.

El domingo pasado los fieles de la Iglesia Protestante de Shouwang, imposibilitados de acceder al establecimiento donde realizaban regularmente sus actos de culto, convocaron una reunión de oración en la calle. Los feligreses habían dado publicidad en Internet al acto pacífico de protesta, por lo que fueron recibidos por cientos de policías que, tras darles “la bienvenida”, los introdujeron en autobuses con un destino incierto. Entre los detenidos, se encontraba un fotógrafo del New York Times que pronto fue liberado.

Los líderes de la Iglesia de Shouwang, que no es de las reconocidas oficialmente reconocida en China, dijo que sus actividades son puramente religiosas y no tienen trasfondo político. Acusaron a las autoridades chinas de interferir en sus posesiones y su libertad de expresión.

El corresponsal de la BBC en Pekín, Michael Bristow, señala que esta iglesia parece ser otra víctima de un amplio operativo de las autoridades chinas para mantener sectores disidentes bajo control.

Fuente: protestanteDigital.com