¿Qué es lo menos que se puede hacer?

Apreciado lector, ¿qué es lo menos que podemos hacer, si sabemos de personas que confiadamente van, sin saberlo, en un tren en el peor estado posible, y el camino hacia donde ellos se dirigen está rodeado de muchos peligros naturales y delincuencia inevitables?

El piloto del tren, sabe que el tren está en mal estado, pero no dice nada; el copiloto solamente llega a sospechar de que el tren está dañado, pero no pone importancia.

Mientras tanto los bagones del tren van ocupados por personas de distinta situación social, intelectual y edad; van ricos y pobres, van eruditos y otros que aprendieron solamente lo necesario, van mujeres y niños, van ancianos y niños…

El tren representa al catolicismo romano; el piloto representan a la curia romana, incluso algunos de ellos saben que el catolicismo es una falsa religión, pero se quedan callados; el copiloto representa a otros dentro del catolicismo que logran ver que su religión no encuentra ningún respaldo en la Biblia, pero no ponen importancia en ello; los pasajeros representan a todas las personas que confían en que van camino al cielo, pero al final de los tiempos será fatal su sorpresa cuando vean que fueron engañados.

La misma situción se nos presenta al saber de incontables de miles de personas que, creyendo que están en la verdad, son presa de la religión católica romana. Lo menos que podemos decirles es, salgan de allí porque es una religión pagana que les miente y los engaña para conducirlos a la perdición eterna.

Escrito está:

SALID DE EN MEDIO DE ELLA, PUEBLO MÍO, Y SALVAD CADA UNO SU VIDA DE LA IRA DEL FUROR DE JEHOVÁ. Jeremías 51:45

Y oí otra voz del cielo, que decía: SALID DE ELLA, PUEBLO MÍO, PORQUE NO SEÁIS PARTICIPANTES DE SUS PECADOS, Y QUE NO RECIBÁIS DE SUS PLAGAS; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades. Apocalipsis 18:3-5