La “crisis financiera” es un medio para alcanzar el Nuevo Orden Mundial

Estimados lectores, les dejo dos noticias; la primera es una declaración de un ex director del FMI, en donde indica que la acual “crisis financiera” no es tal, sino que es una “transformación de la globalización”. La noticia fue tomada de elEconomista.es:

El ex director gerente del Fondo Monetario Internacional, Rodrigo Rato, ha asegurado que “no estamos ante una crisis cíclica, sino ante una transformación de la globalización“. “Vamos hacia una nueva globalización“, que no tiene por qué ser necesariamente “peor, sino distinta” a la actual, ha añadido.

El también ex ministro de Economía ha apuntado que “no vamos hacia atrás”, porque cuando se supere la actual crisis económica el escenario no será el mismo que cuando comenzó.

No existen cambios económicos, sino sociales“, ya que “cuando cambia la sociedad, cambia la política económica”, ha argumentado. El proceso de cambio, a su juicio, “será largo” y desembocará en un escenario distinto al actual, por lo que es necesario un debate social sobre las soluciones a la crisis y el modelo de futuro.

La segunda está recogida de la recién finalizada reunión del G-20, en alguna medida confirma lo dicho por Mr. Rodrigo Rato. En una de las conferencias del G-20, de nuevo, Mr. Gordon Bronwn hace énfasis en el Nuevo Orden mundial, que obviamente es impulsado por el aspecto económico. El extracto de la noticia fue tomada de PrensaLibre.com

Los líderes de 20 países desarrollados y emergentes, conocidos como G-20, adoptaron ayer en Londres un ambicioso plan que inyecta US$1 billón a la colapsada economía mundial, regula los paraísos fiscales e impone restricciones a los sueldos y bonificaciones de los banqueros.

El G-20 acordó un “conjunto sin precedentes de medidas atrevidas” contra la mayor crisis económica desde la Gran Depresión, en 1930, declaró el presidente estadounidense, Barack Obama, luego del cierre de la cumbre para combatir la recesión, que ha dejado millones de desempleados en el mundo.

Según el acuerdo del G-20, el billón de dólares será inyectado a la economía mundial a través del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y otras instituciones multilaterales, y será destinado en su mayoría a los países más pobres.

El primer ministro británico, Gordon Brown, anfitrión de la cumbre más importante de las últimas décadas, explicó que de aquí a finales del 2010 el G-20 habrá inyectado, con los planes de estímulo fiscal en curso, US$5 billones para apuntalar la economía.

“Es una cantidad sin precedentes en la historia mundial. Un nuevo orden internacional emerge”, agregó Brown.

Dominique Strauss-Kahn, director general del FMI, consideró que los anuncios efectuados por la cumbre del G-20 representan “el mayor plan conjunto de reactivación jamás anunciado”.