Las raíces de la tergiversación en las recientes traducciones biblicas

EL ABANDONO DEL TEXTO MAYORITARIO

En los capítulos anteriores hemos señalado -aunque sea de manera muy breve y sucinta la manera en que una versión de la Biblia como la Versión Popular “Dios habla hoy” altera el texto bíblico suprimiendo pasajes, cambiando el sentido de los mismos, añadiendo libros que no están en la Biblia, y alterando la interpretación de los textos sagrados contenida en las propias Escrituras, para sustituirla por otra de carácter teológicamente liberal. Las razones para realizar acciones de tanta gravedad pueden resumirse en tres que serán analizadas en este capítulo y en los dos siguientes.

I. La primera de ellas es el abandono del Texto Mayoritario

También conocido como Texto recibido o Textus Receptus- del Nuevo Testamento y su sustitución por un texto del Nuevo Testamento mucho peor que arranca del trabajo realizado durante el siglo XIX por los británicos llamados Westcott y Hort. El texto griego de Westcott y Hort fue apenas variado por Nestle[1] y, partiendo de éste, se elaboró el Nuevo Testamento Griego, publicado por las Sociedades Bíblicas. Éste -en cuya edición colaboró incluso Carlo Martini, un prelado católico- constituye actualmente la base para traducir el Nuevo Testamento en casi cualquier lengua sea quien sea quien realice la traducción. Así además de servir para la Versión Popular ha sido utilizado por versiones católicas corno la Biblia del Peregrino (1993) o la Biblia de la Casa de la Biblia (1993).

Según confesión de los propios Westcott y Hort, la base de su texto griego del Nuevo Testamento es, fundamentalmente el contenido en los manuscritos conocidos como Sinaítico y Vaticano. Los defensores de las nuevas versiones bíblicas insisten en la antigüedad y exactitud de estos dos manuscritos que, supuestamente, justificarían alteraciones del texto bíblico como las que hemos visto en los capítulos anteriores. Semejante afirmación sólo puede sustentarse en la mala fe o en la ignorancia más peligrosa. [Continuará]

[1] “Las dos ediciones manuales más populares del texto griego hoy, la Nestle-Aland y la de las Sociedades Bíblicas unidas realmente varían poco del texto de Westcott y Hort” (W. N. Pickeríng, The Identity of the New Testament Text, Nashville, 1980 pp. 38).

Fuente: http://lecturabiblica.org/libros/Conspiracion-contra-las-Sagradas-Escrituras.pdf