Proponen ONU de las religiones

El rabino jefe de Israel, Yona Metzger, abogó por la creación de un organismo mundial con representantes de los principales grupos religiosos.

Metzger hizo el llamado durante el II Congreso Mundial de Imanes y Rabinos por la Paz, que tiene lugar en Sevilla, España.

Según él, es necesario establecer una “Organización de Naciones Unidas de grupos religiosos”.

Por su parte, el imán de Gaza, Imad al-Faluji, dijo que los políticos mienten, pero que los líderes religiosos tienen un objetivo diferente: trabajar por un bien superior.

Los imanes y rabinos que participan en la conferencia, que comenzó el domingo y terminará el miércoles, dicen que el mundo está en crisis y que es hora de que ellos actúen para restablecer la justicia, el respeto y la paz.

“Puente”

Los delegados han insistido en que ya llegó la hora de implementar iniciativas concretas.

En la ceremonia inaugural, Metzger dijo que su idea de fundar unas “Naciones Unidas de grupos religiosos” podría “crear un puente entre las religiones para ayudar al puente de la diplomacia”.

El plan cuenta con el respaldo de participantes clave en la conferencia, como el ex director general de la UNESCO y actual presidente del Grupo de Alto Nivel de la ONU para la Alianza de Civilizaciones, Federico Mayor Zaragoza.

Este grupo de presión se creó por iniciativa del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y se dedica a la resolución de conflictos internacionales.

Del dicho al hecho

Los discursos en la conferencia no se han limitado al uso de un lenguaje cortés y diplomático: a veces han sido crudamente honestos.

Por ejemplo, cuando el rabino Metzger arengó a la mayoría de los musulmanes por no oponerse abiertamente a las ideas impulsadas por el jefe de la red al-Qaeda, Osama bin Laden, varios líderes musulmanes asintieron con la cabeza.

Tanto los líderes musulmanes como judíos se han mostrado dispuestos a ser blanco de críticas.

También han expresado una fuerte oposición a matar en nombre de cualquier religión.

Al final de la ceremonia inaugural, la delegación musulmana cantó una plegaria al profeta Mahoma, antes de proseguir con el debate sobre las ideas que presentarían a los representantes judíos.

Los líderes esperan terminar la reunión con un manifiesto que sirva para transformar sus palabras en hechos.