2006, un buen año para la traducción bíblica

La cantidad de lenguas a las que por lo menos un libro completo de la Biblia se tradujo llegó a 2.426 al finalizar 2006, de acuerdo con el 2006 Scripture Language Report de las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU).

El informe registra toda traducción bíblica realizada por las SBU o por cualquier otra agencia de traducción que se recibe en la biblioteca de la American Bible Society (ABS) o de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera (BFBS).

Cuando las SBU celebraron el bicentenario del movimiento de las Sociedades Bíblicas en 2004, un noventa y cinco por ciento de la población mundial teóricamente tenía acceso a las Escrituras en un idioma que pudiera entender, aunque no necesariamente en su lengua materna, aunque las SBU o sus asociados no disminuirán sus trabajos de traducción.

Traducciones terminadas en veintitrés nuevas lenguas y dialectos se inscribieron en solo 2006, mientras que en un período de diez años la cantidad se ha elevado en unos doscientos sesenta.

Se inscribieron Porciones adicionales en treinta y cuatro idiomas que todavía no cuentan ni con el Antiguo ni con el Nuevo Testamento, y en veintiún idiomas que tienen el Nuevo Testamento, pero no el Antiguo.

En otras veintiséis lenguas en las que ya ha habido traducción y publicación, están disponibles ahora versiones nuevas o revisadas de Porciones, Testamentos o Biblias.

Entre los Nuevos Testamentos que llegaron a la biblioteca de la ABS o de la BFBS en 2006 había no menos de seis de Papua Nueva Guinea. Mucha gente caminó unos 56 kilómetros para asistir al lanzamiento de alguna de estas traducciones, el Nuevo Testamento en kobon, hablado por cerca de diez mil personas (un grupo lingüístico relativamente grande en esta nación que tiene más de ochocientos idiomas).

Otro Testamento publicado por primera vez marca un hito significativo para la vida de la Iglesia entre los cerca de un millón de hablantes del munukutuba de la República del Congo. Constituyen cerca de un sesenta por ciento de la población, pero hasta el año pasado solamente podían leer la Biblia en francés o en kikongo.

Si bien la inscripción anual en el Scripture Language Report registra logros significativos en términos de las Escrituras que han llegado a grupos lingüísticos en muchos países y ambientes diversos, las SBU y sus asociados siguen mirando al futuro.

En la actualidad las SBU participan en más de quinientos proyectos de traducción en todo el mundo, y gastan cerca de 11 millones de dólares al año en traducciones.

Fuente: ProtestanteDigital.com