Cristianos chinos en la clandestinidad

Los cristianos chinos ponen nervioso al Partido Comunista.

Hay millones de ellos en el país. Oran donde pueden, muchas veces en sus hogares. No quieren ser controlados por Pekín, así que se niegan a unirse a la iglesia afiliada al Estado.

El partido muestra su recelo con toda organización que no se comprometa a ofrecer su lealtad al Estado.

A pesar de la persecución, lo sorprendente es que China tiene su propia editorial de Biblias, la Impresora Amity, en la ciudad sureña de Nanjing. 

Cada día la empresa imprime cerca de 9.000 Biblias. Sin embargo, la imprenta sólo puede suministrarlas a la iglesia que cuenta con la aprobación del Estado.

En febrero de 2008, Amity se mudará a nueva sede donde podrá imprimir un millón de Biblias al mes, lo que la convertirá en la mayor editorial del sagrado libro en el mundo.

El cristianismo está creciendo más allá del control del gobierno chino y un día no muy lejano, habrá más cristianos que comunistas.

Fuente: BBCMundo.com