LAS TEMERARIAS MENTIRAS DEL PAPADO

Francisco encabeza una institución fundada en mentiras, por lo que no es sorprendente que sus mensajes durante la reciente viaje a América estaban llenos de la misma. Las mentiras de Roma incluyen el papado en sí, el sacerdocio, los sacramentos, Mariolatría, el purgatorio y las “reliquias sagradas.” No hay ni una pizca en la Escritura de que Pedro tuvo la “supremacía” sobre los demás apóstoles o que él era de alguna otra manera algún tipo de “papa”. Era una mentira miserable desde sus inicios.

Durante cientos de años, los papas utilizaron falsificaciones tales como la Donación de Constantino, una mentira descarada afirmando que Constantino le dio al obispo de Roma la supremacía “sobre todas las iglesias de Dios en toda la tierra”, otorgándole una corona, y donándole “la ciudad de Roma, y todas las provincias, lugares y ciudades de Italia y las regiones occidentales.” El Papa Adrian I (778) usó esta mentira en su trato con Carlomagno. Fue utilizado por otros papas hasta que fue expuesto públicamente como una mentira durante la Reforma.

Luego estaban las Decretales de Isidoro, utilizados por el hermano escarlata del papa Francisco, Nicolás I, que afirman que los papas “ocupan el lugar de Dios en la tierra.”

Estas antiguas mentiras nunca han sido renunciadas por el papado. Al mantener el oficio, sin importar cómo “humildemente”, Francisco está de acuerdo con sus mentiras fundacionales, así que no es de extrañar que sus mensajes estén llenos de más mentiras.

Considere su mensaje en la Catedral de San Patricio en Nueva York, septiembre 25. En primer lugar, allí estaba su encubrimiento del “escándalo de los abusos sexuales del clero.” de la Iglesia Católica. Dirigiéndose a sus compañeros sacerdotes, dijo: “[Ustedes] sufrieron mucho … por tener que soportar la vergüenza de algunos de sus hermanos que dañaron y escandalizaron a la Iglesia en los sectores más vulnerables de sus miembros.” Ese “algunos” en realidad asciende a miles de sacerdotes que utilizaron sus cargos de confianza para cometer actos sucios con los niños, en su mayoría varones.

Un estudio realizado en 2004 por John Jay College encontró 11,757 denuncias de abuso sexual que involucran 5,148 sacerdotes y el informe sólo se refería a la mitad de los sacerdotes en los EE.UU. Por entonces, la Iglesia Católica ya había gastado $1,000,000,000 para resolver demandas y proporcionar “tratamiento” para sus sucios sacerdotes, y el informe observó que “el final no se vislumbra.”

El Papa también mintió en su discurso en el St. Patrick para dirigirse a los musulmanes como “hermanos y hermanas”. Mahoma blasfema, niega que Jesús es el Hijo de Dios que murió por los pecados del hombre. El Corán dice: “adviertan a los que dicen: ‘Allah ha engendrado un hijo.’ No tienen ninguna prueba de eso y tampoco lo hicieron sus padres. Esto es una cosa terrible que viene de sus bocas. Ellos no dicen más que mentiras.”. (Sura 18:4). En lugar de llamar a Mahoma y su pueblo hermanos y hermanas, el Papa y debía indicar que la “prueba” que Mahoma demandaba es el nacimiento virginal, sin pecado y vida única, expiación vicaria y resurrección corporal de Jesucristo, todas basadas en asombrosas profecías escritas antes de nacer. Si Jesucristo no es el Hijo de Dios, no hay tal cosa como evidencia. Pero, el Papa no cree en el evangelio de la salvación por la gracia gratuita de Cristo sin obras, por lo que no tiene la verdad para enfrentarse a alguna falsa religión.

Otra mentira que el Papa habló en San Patricio fue la mentira de que María escucha y contesta la oración. Él dijo: “Vamos a encomendamos a la Virgen el trabajo que se nos ha confiado hacer.” Dejando sus vanas protestas de lado, la doctrina de Roma de María es una blasfema usurpación de Cristo como único Salvador y Mediador, y solo este hecho debería impulsar a todos los cristianos que creen en la Biblia a denunciar al papado en términos muy claros.

Fuente: wayoflife.org
Traducción: masNobles.net