Una puerta grande se ha abierto, pero los enemigos son muchos.

Veo hoy una noticia de que en México el evangelio sigue creciendo fuertemente, pero contra aquellos que han recibido en su corazón a Jesucristo, han pasado de tinieblas a luz y por lo tanto han dejado las filas de la iglesia católica, al mismo tiempo se han aumentado las persecuciones y fuertes ataques de parte de los que profesan la religión católica.
Esto concuerda perfectamente con lo escrito en 1 Corintios 16:9, que indica: “porque se me ha abierto una puerta grande y eficaz, pero los enemigos son muchos.” [CAB], porque Dios ha abierto puertas para la predicación del evangelio en México, pero los adversarios del evangelio de Jesucristo son muchos…

Pero tenemos la feliz promesa que está escrita en Mateo 16:18 que nos dice que las puertas del Hades no prevalecerán contra la Iglesia, ojo la verdadera Iglesia de Cristo, no la iglesia católica.

Acá les dejo la noticia:

De 1970 hasta hoy, en México se cuadruplicó la población evangélica o protestante, al mismo tiempo, aumentaron los casos de intolerancia religiosa que han obligado a muchos de los nuevos creyentes a abandonar sus casas y comunidades e, incluso, buscar refugio en otro país.

Entre otros, está el caso del matrimonio formado por Primitivo Alavés Hernández e Inés Ruiz Cruz, originarios de San Miguel Aloapam, Oaxaca, quienes en diciembre de 2006 solicitaron su residencia en Estados Unidos, argumentando ser víctimas de persecución religiosa.

Primitivo y su esposa, quienes residían de manera ilegal en Estados Unidos desde 1997, fueron detenidos por autoridades migratorias, y así fue como su caso llegó a los tribunales, donde podría sentar un precedente que coloque a México entre los países donde existe la persecución por motivos religiosos.

Oscar Moha, portavoz de la Barra Nacional de Abogados Cristianos, explica que tienen varios casos como éste, donde los evangélicos fueron expulsados de su comunidad en 1991 por pertenecer a una iglesia evangélica. Ante la imposibilidad de vivir en su lugar de origen, por las agresiones de católicos y autoridades tradicionales, decidieron irse a Estados Unidos, donde reciben el apoyo de una iglesia evangélica.

La historia de Primitivo e Inés, es una entre muchas que ocurren en todo la República Mexicana, pero principalmente en los estados del sur. Antes de resignarse a abandonar su comunidad, ellos, sus padres, hermanos, tíos y amigos fueron golpeados, insultados, amenazados e incluso excluidos de servicios públicos como el acceso a agua potable o al transporte público por decisión de las autoridades municipales.

RIESGOS DE NO SER CATÓLICO EN MÉXICO
Expulsiones, secuestros y amenazas de muerte son algunos de los riesgos que conlleva profesar una religión distinta de la católica. Los niños y los jóvenes también sufren las consecuencias de la persecución.

Uno de los casos más graves, es el de Lorenzo López López, un joven de 20 años que fue torturado, ahorcado y sepultado por unas 30 personas que lo acusaron de predicar el evangelio en la comunidad, en junio de 2007 en Jomalhó, municipio de San Juan Chamula, Chiapas.

Al asesinato del joven chiapaneco se suma, en el reporte de la Barra Nacional de Abogados Cristianos, la destrucción de dos templos por autoridades locales y católicos, uno en Tenguecho Michoacán, el 14 de junio, y otro en Nichnantic, comunidad chamula, en Chiapas, el 22 de julio.

En abril de 2007, en el Municipio de Zinacantán, una “población maya tzotzil en el estado de Chiapas”, autoridades locales encarcelaron a Juan Méndez, dos días después de su conversión, y lo amenazaron con desnudarlo y pegarle. A la mañana siguiente fue liberado sin cargo alguno, pero la comunidad evangélica se sintió muy amenazada tras este incidente.

Hay tres puntos negros en Chiapas y dos más en Oaxaca. En el primero, en la comunidad de Socaltenango están expulsando a 18 familias, entre ellos niños y jóvenes, porque no han querido pagar la cooperación de 2 mil 500 a 4 mil pesos para las fiestas (católicas) del pueblo.

Pese a haber más de 22 denuncias penales en diferentes estados del país, las procuradurías generales de justicia no han querido ni siquiera iniciar averiguaciones previas.

Fuente: El Universal/ACPress.net