Niños mexicanos amenazados de torturar por ser hijos de evangélicos

Esta noticia me recuerda uno de los casos de tortura en contra de evangélicos registrado en “El Libro de los mártires”, escrito por John Fox, en donde se indica cómo un niño de aproximadamente 8 años fue golpeado hasta dejarlo gravemente herido, lo que le provocó la muerte unos días después.

El audiolibro de El Libro de los Mártires, pueden esucharlo en www.ladoctrina.org/?p=audiolibros
Acá les dejo la noticia mencionada:

El director de la escuela primaria en la comunidad de Zopilotepec, Municipio de Atlixtac, Guerrero, está amenazando a niños de la Iglesia Metodista de México, de que si persisten en acudir al templo de la localidad los quemará con velas o con focos encendidos, para que no continúen acudiendo a los servicios religiosos de esa denominación.

Según denunció el pastor Manuel Acuña Velázquez, además de estas amenazas a los niños existe un acuerdo entre el comisariado ejidal -Teodoro Vázquez Rodríguez- y el director de la escuela primaria federal “Josefa Ortiz de Domínguez” -Amador Ortega Galindo- para despojar a los miembros de la Iglesia Metodista de su templo y construir una capilla católica en el mismo lugar.

Miembros de varias congregaciones evangélicas de esta y otras comunidades de la zona han decidido quejarse ante las autoridades escolares del Estado de Guerrero, ya que estas amenazas atentan contra los derechos humanos, la libertad de culto y los derechos de al menos una treintena de niños de la escuela primaria.

Guerrero es uno de los estados donde más se violan las garantías individuales de los cristianos evangélicos en el país. El pasado mes de febrero fueron expulsados de su comunidad al menos 10 familias de la comunidad de Chiepetlán, en el municipio de Tlapa de Comonfort, simplemente por profesar una fe distinta a la católica.

Los evangélicos tuvieron que abandonar sus casas, después de una junta en la que estuvieron presentes autoridades estatales y federales donde se acordó despojarlos de sus tierras porque no quisieron cooperar económicamente para las festividades religiosas locales.

Después de su partida, los evangélicos fueron amenazados de muerte si regresaban a su pueblo. En esa ocasión también los niños tuvieron que abandonar sus estudios debido a la expulsión.

Hasta la fecha, ninguna autoridad federal, local, o municipal ha hecho nada para apoyar a estas familias y garantizar la libertad de culto a los ciudadanos que están amparados bajo la Constitución Política en México.

Fuente: La Voz de los Mártires / ACPress.net